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lunes, 28 de marzo de 2016

Una silla con vida, merece una nueva oportunidad


Hace unos meses, abandonada en un pequeño trastero, me reencontré con una silla plegable que me había acompañado toda mi infancia.

La vi fea, vieja, con el barniz saltado... un desastre. Y pensé en tirarla. Por vieja. Por fea.
Pero luego me asaltaron a mi cabeza muchas memorias... muchos momentos en los que esa silla ha estado ahí conmigo. Y - aún siendo un objeto inanimado - me sentí mal. Injusta. Total, más vieja soy yo y a nadie se le ocurriría tirarme a la basura (o sí, ve tú a saber!! jajaja).



La cuestión era qué hacer con ella. Para pintarla antes debía decaparla, quitarle el barniz, lijar... Y me agobiaba sólo pensarlo. Así que - pensando en ahorrarme ese paso - me decidí a forrarla con papel de periódico. La clásica técnica de pegarlo con cola rebajada en agua. Y lo empecé una noche.

Materiales: periódico, tijeras, cola, pincel (o estropajo viejo y una pinza)




Me costó horrores. Porque además fui un poco "corre-que-te-cagas" y no mojé las tiras de papel. Total que cuando se secaron, algunas no se habían pegado bien y tuve que volver a humedecer.
Veía que era muy difícil cubrir las tiras de madera del culo de la silla porque el espacio entre tira y tira era estrechísimo y no permite hacer demasiada fuerza con el pincel para asegurar que todo queda bien pegado.

Lo dejé un tiempo... abandonada de nuevo. Porque me había desmoralizado un poco.
Además... le faltaba vida toda con papel de periódico....

Así que un día fui al chino y compré un poco de papel de scrap de diseños más alegres. Al ser de menor calidad, el cartón es más fino y permite que la cola penetre mejor.
Medí tiras del mismo ancho que las de la silla. Las humedecí en agua (básico!!) y con el mejunje de cola+agua las fui pegando por todos los trozos donde quería darle un toque de color más gracioso...



Cuando ya tuve toda la silla empapelada decidí coger pinturas, washi tape y sprays para darle el último toque "loco"... para disimular imperfecciones y que todo estuviera perfectamente integrado dentro del mismo caos... Hasta que visto por todos los lados me quedé satisfecha.

Una vez todo seco le di 3 capas de látex, que lo podéis encontrar en cualquier AKI, Leroy Merlin...(a modo de barniz de interior). Y LISTA!!







Es fácil de hacer. Los materiales están muy a mano. Lo único que  necesitáis es paciencia... Algo que muchas veces - reconozco - que me falta.


lunes, 21 de enero de 2013

Espirales de canela






Hace un mes fuimos a Ikea y vi este libro que me llamó la atención tanto por el color de la portada (creo que es mi color favorito... o uno de ellos), por la fotografía, la manera cómo aparecen los ingredientes y por la repostería sueca.

Suecia tiene reservado un huequecito en mi corazón (ufff... qué moñas suena, lo siento). El poco tiempo que estuve allí conocí gente maravillosa como a mi amiga Johanna. Con estas recetas recuperaba un trocito dulce de esa Suecia más cálida que fría.

Pero... estábamos en que tenía el libro, ¿verdad?


Pues bien, me enamoré de estos bollitos de canela desde el instante que los vi. Así que esta mañana me he puesto con ellos y bueno... no ha sido tan rápido y sencillo como esperaba (es que me he vuelto muy facilona).

He tenido dos complicaciones:
- Piden mazapán como si fuera un ingrediente
- Las medidas de la harina y el azúcar vienen en mililitros...

Para el primer "problema" la solución ha sido fácil: una receta que combina el azúcar y la almendra a proporciones iguales más un poco de agua. Así que como pedían 100 ml., cogí mi molinillo ("robado" de casa de mi madre que tenía 2) y molí la almendra junto al azúcar para mezclarlo con un poco de agua (no os paséis, mejor rectificar después que pasarse de largo)... Funcionó bien.

Pero con las medidas de harina... lo he pasado mal. No tenía un medidor adecuado. Así que utilicé el dicho de "lo que admita la masa"... "hasta que no se te peguen las manos"... y ha funcionado!

De todos modos, yo os pongo los ingredientes originales porque seguro que vosotras/os sí tenéis el dichoso jarro medidor.

Eso sí, si hacéis los mismos que he hecho yo, más vale que tengáis después una fiesta de 40 personas... me han salido 42 pastelitos de estos. Le he dado a mi madre una bolsa con un montón porque es que encima voy a estar 2 días fuera de casa... no sé si esto congelado valdrá la pena.
Pero están buenísiiiiimos, tiernos, sabrosos, esa canela que me vuelve loca... el punto de cardamomomomoomomomo...

Bueno, a la receta:

INGREDIENTES:
75 gr de levadura fresca (esa de los bloquecitos que se encuentra ya en muchos supers)
500 ml de de leche
1,8-2 litros de harina (la que acepte)
200 g de mantequilla a temperatura ambiente
200 ml de azúcar extrafino (yo la molí y puse como 280 gr)
2 huevos a temperatura ambiente
1 cucharadira de sal
1 cucharada de cardamomo mahacado

Para el relleno de canela:
100 g de mazapán (50 azúcar + 50 harina almendra + un poquito de agua)
100 g de mantequilla
125 g de azúcar extrafina
2 1/2 cucharadas de migas de pan seco
1 cucharada de agua
1 cucharada de canela

Glaseado:
1 huevo
1 ml de sal (una pizca)
1/2 cucharadita de agua
Si queréis decorar ellos ponen azúcar perlada (yo probé con algún confeti en un par)

ELABORACIÓN:

Desmenuzamos la levadura y la mezclamos con la leche algo templada. Se puede batir.


Después añadimos parte de la harina, la mantequilla, los huevos, el azúcar, la sal y el cardamomo. Batimos y vamos incorporando harina hasta tener una masa que no se nos pegue a las manos.
Cuando tengamos la masa bien trabajada la tapamos y la dejamos reposar al menos 30 minutos. Crece hasta doblar su tamaño.

Mientras tanto preparamos el relleno mezclando / batiendo el mazapán con el resto de ingredientes.

Ahora cogemos la masa y la volvemos a trabajar sobre una superficie enharinada. La dividimos en dos piezas (para trabajar mejor) y la extendemos hasta obtener un rectángulo sobre el que esparciremos la mezcla del mazapán y canela.

Después vamos enrollando la masa desde la parte más ancha. Cortamos los extremos y vamos cortando rodajas de 2 cm de anchas que vamos depositando sobre la bandeja de horno protegida con papel sulfurizado, dejando espacio entre unas y otras.

Dejamos reposar otros 20 minutos estas espirales (vuelven a doblar su tamaño) y vamos precalentando el horno a 250º.

Ahora batimos el huevo con la sal y el agua y con un pincel lo aplicamos sobre las espirales. Ahí podemos espolvorear con el azúcar perlado o los confetis.

Horneamos en el centro del horno unos 7 u 8 minutos.

Y ya está...





Sé que es más largo, pero si os gusta la canela y el cardamomo... vale la pena.


sábado, 26 de mayo de 2012

Decorando una pequeña cajonera



Ay mis visitas a los chinos!! Cuántas sorpresas me dan!

El otro día fui a buscar cascabeles y pasé por un chino. Me di una vuelta, buscando la sección de cajitas de madera y descubrí que tenían cofres grandes, cajitas cuadradas pero más pequeñas de las que suelo comprar y entonces fue cuando di con un pequeño mueble cajonero del que me enamoré.


En un principio no sabía qué iba hacer con él... más bien no sabía qué uso le iba a dar, sí que sabía que lo iba a pintar y empapelar. Poco después pensé en mi amiga Gemma de Madrid que me había enviado unas cositas para hacer manualidades, así que ya tenía la destinataria ideal.

Gemma es una chica muy creativa que no para de hacer cosas. Cuando trabajaba en Madrid, era la que surtía a toda la oficina de collares, pendientes, anillos. Yo, por supuesto, era una de sus "clientas". Y ahora lo echo de menos...

Pues bien, espero que esta cajonera - joyero le sirva para guardar algunas de las cosas que tanto le gusta hacer.

La técnica no la voy a repetir porque es la misma. He combinado pintura con trocitos de papel que pego con cola (mojando el papel en agua) y luego barnizo.





lunes, 4 de julio de 2011

Fundas pintadas para banqueta


Cuando no teníamos ni gato ni niño (estilo DINKs) una de las cosas que más me gustaba era poder comprar detallitos para el piso. Así una vez compré una preciosa banqueta en Coolantik.
Coolantik es una empresa que vende sillas, sillones, bancos, etc. de estilo Luis XV pero donde tú eliges el color de la madera y la tela. Tienen telas realmente preciosas y puedes conseguir diseños espectaculares utilizando tu imaginación (rompiendo muchas veces los esquemas), pero claro, no son piezas "de batalla".
Nosotros disfrutamos visualmente de nuestra banqueta hasta que vino Farruquito a casa (mi gato), fue entonces cuando la empecé a cubrir porque vi que él no entendía su valor (la manchaba, se limaba las uñas en la seda, etc)


Harta de tener una mantita encima, el domingo por la mañana decidí hacer una funda. Tenía tela de un color bastante neutro (destinada para otras fundas) y empecé a ponerme manos a la obra.

Lo primero es medir el contorno de la superficie y marcarlo en la tela (dejando unos 3 o 4 centímetros de margen en todo el contorno para los bordes).

Una vez tenemos el trozo de tela lo ponemos del revés encima de la banqueta e hilvanamos en cada una de las esquinas para adaptar mejor la funda.


Seguidamente lo cosemos a máquina y cortamos las puntas para que no abulte.



Y luego cosemos todo el contorno. He intentado dejar un hueco por si tengo que meter una goma para un mejor ajuste.



Finalmente, para darle un toque más personal o divertido (si es que tú tela es tan aburrida como la mía) he cogido sellos y he ido creando un estampado en la tela con jaulas y pajaritos. He usado pintura específica para textil y la propia tinta que se vende con los sellos.




Y este ha sido el resultado. Además, mi gato sigue igual de encantado, no quería más que estrenar en todo momento la funda!!



martes, 26 de abril de 2011

Sillas decoupage


Ayer, último día de Semana Santa, pude forrar con papel otra silla, compañera de una que ya había hecho antes (para que no se sintiera tan sola).
Utilicé el mismo papel de decopatch de base, pero cambié el respaldo y el asiento (con otro tipo de papel, de decoupage) para que no fuera totalmente igual.



martes, 12 de abril de 2011

Personalizando un tablón imantado de Ikea

Uno de los últimos detalles a la hora de montar el despacho tiene que ver con la organización del material: dónde guardar las grapadoras, bolígrafos, folios, material de encuadernación, etc. Y muy importante: dónde colgar las notas, tareas pendientes, etc.

En principio había pensado en comprar un corcho de pared y forrarlo de tela (para darle un toque). Pero el otro día en Ikea vi algo mucho más sencillo: un fino tablón imantado


En principio sólo quería pintarlo, pero me quedó algo mal. Así que decidí recurrir a mis papeles y aplicar la técnica del decoupage sobre el imán.

Escogí el papel y dibujé por la cara interior el perfil del imán. Como no me daba todo el largo tuve que cortar dos piezas.
Mojé y escurrí las dos piezas de papel

Le dí cola blanca a toda la superficie metálica.

Y con la ayuda de la misma brocha para encolar fui colocando el papel húmedo, haciéndolo encajar bien y presionando con la brocha para eliminar bolsas de aire y para que se pegue  bien.

Como las dos juntas no encajaban bien, puse otra pieza decorativa. Yo utilicé cinta japonesa, pero puede ser otra tira de papel diferente.

El último toque es darle un barniz para que quede más resistente.

Y este es el resultado!